
Qué lástima que en las ciudades no se pueda ver tranquilamente las estrellas por eso de la contaminación lumínica, y otra lástima es que yo no tenga un sillón tan molón como ese ni fuerza para cargarlo a una montañica y ver el cielo.
También soy friolera, asi que solo aguantaría un poquito en esa pose.
Nada, las veremos todo lo humildamente que podamos, en silencio, de pie y abrigaditos.





