Iba de un lado a otro con un trozo de planta o similar metida en un botellín de agua (que sacó de la basura, porque anteriormente su planta iba en un paquete de tabaco), una chaqueta que le quedaba enorme de hombre, botas militares y las medias caidas.Se sentó casi a nuestro lado y empezó a escribir muy concentrada sobre una propaganda del Schlecker.
No pude evitar dibujarla.
Que seres más entrañables.







