
Hola. Me llamo Bea y soy idiota.
esta mísera caja de cartón fue el comienzo de una era absurda, de idioterapia y surrealismo del día a día.
cuando el mundo es idiota, lo único que tienes que hacer para sobrevivir es ser más idiota aún, pero con cabeza.
dificil... pero no imposible, y sobre todo, terriblemente adictivo.