La plaza de toros de Logroño mosquea... parece una nave nodriza afincada con a saber qué malévolos planes... Aunque nada puede ser peor de lo que se hace de todos modos dentro...
... no solo hay que regar la cabeza. También el corazón, aunque este último depende de dos personas. Y es difícil encontrar personal en los tiempos que corren..
Cuando el cuerpo se haya podrido, cuando la gente se haya marchado, cuando todo se haya perdido o deteriorado... seguirá tu cerebro. Cuida tu cabeza... es tu bien más preciado.