jueves, 14 de abril de 2011

Mirando de reojo


Cuando era pequeña y tenia que esperar en la sala de espera del médico, siempre pedía a mi madre un boli que llevaba por el bolso y un trozo de papel; un tiket de la compra, un trozo de papel con la lista de la compra.. lo que fuese. Y así me entretenía en esos momentos de aburrimiento máximo.

Esta tarde, volviendo en metro a casa, he visto enfrente de mí una niña (además monérrima) haciendo exactamente lo mismo. Garabateaba ensimismada en un tiket que le había dado su madre. Al cabo de un rato, me he dado cuenta de que me miraba mucho, se ponía a dibujar y volvía a mirarme.
¡oh dioses! ¡me estaba dibujando!
Me ha entrado muchísima ternura y no he podido ver la obra de arte porque se ha bajado antes de poder terminarla, pero ha bastado para que el resto del trayecto yo llevase una gran sonrisa de idiota.

No llevaba papel encima para dibujarla a ella, pero ya en casa... tenía que hacerlo.