viernes, 3 de diciembre de 2010

Risas bizarras


Son las dos y media de la madrugada, y en vez de estar durmiendo como las personas normales me he dedicado a dibujar al tuntún.
Ahora puedo irme a la cama con la certeza de que algo no marcha bien en mi cabeza.
O si marcha bien y solo me apetece decir chorradas a troche y moche.

Será lo segundo. O no.