martes, 7 de julio de 2009

sorpresa!


A veces encontrar cosas en el buzón es la opción más ridícula para estar feliz todo un día.
A mi me pasa eso. Será el síndrome del cartero agradecido o alguna chifladez que me puedo inventar.

Han llegado las tarjetas que pedí en Moo, y son preciosisisisisismas.
Ya hice por copistería unas pocas porque me urgía, pero no tienen nada que ver en calidad, ¡y barato!
ojalá todo en la vida fuera tan fácil joder.