sábado, 27 de junio de 2009

Diosas

El verano apesta.
No solo te das cuenta de que todo el mundo que te rodea lleva sobacos (y más en el metro) sino que te percatas de que pese a pertenecer a la misma raza y sexo, alguien dio demasiados a unos y muy poco a otros.



Donde estén los gorros de lana y los abrigos con clase y distinción que se quiten todas las chancletas de plástico del mundo y las camisetas infames de lycra.
El verano es hortera y para colmo de los colmos hace calor.
Pero que broma de mal gusto es esta...