sábado, 16 de mayo de 2009

una de gatos


Porque me gustan los perros, pero siento auténtica devoción por mi gata, a la que sin duda echo muchísimo de menos.
Sus ronroneos por la mañana ("buenos días!"), su forma de pedirme comida, como jugábamos al futbol, como dormía sobre mi regazo, su forma de morder las plantas de mi madre (y los gritos ésta cuando descubre los bocaos), y como me seguía como un perrillo allá donde iba.

Para ella, dos páginas completas de la libreta cuando estuve la última vez en logroño y se acurrucó conmigo en un suspiro.

miau.