Trasnochadas, tazas de leche con galletas, el pijama puesto todo el día, folios y folios, grafito, rotrins y viñetas a cholón.Ahora soy una experta en consoladores flexibles, estimuladores anales y en reconocer las tetas ensiliconadas gracias a la maravillosa programación de madrugada.
Qué sórdido todo.
Sí... ahora tengo sueño, pero todo esto supongo que merecerá la pena tarde o temprano.