
Hay combinaciones interesantes como el ron y la coca cola, la leche y el cola cao, el queso y los macarrones, el vinagre y el aceite, el lapicero y el boligrafo, y luego estamos nosotros.
A veces me sorprendo de lo que sale en noches de puestas en común con papeles, rotrins y lapiceros mezclados en un caos sin fin, pero perfecto.