domingo, 2 de noviembre de 2008

fresquete



Esa frase es la más pronunciada últimamente por estos lares.
Nos lo decimos sin piedad, lo pronunciamos inocentemente, como si la otra persona no lo estuviese sufriendo en sus carnes.

Pero ese frío helador y húmedo se te mete en los huesos y hay que sacarlo mencionando su existencia.

vegetales furiosos


¿Alguien recuerda para que era aquella patata empalada cruelmente en los palillos y puesta a remojo durante sacrificados días?
¿Habrá llegado al cielo el cactus al que NUNCA regasteis o se quedó "demasiado" seco?
¿Llegasteis a ver la increible melena de cesped de aquel gracioso individuo u os conformasteis con un tímido peinado a lo bakaleta?.


Aquellos primeros experimentos con la botánica hoy día deberían llenar mentes de remordimiento...