lunes, 30 de junio de 2008





Estaba claro que después de tal inspiración y compañía en Albarracín solo se podía hacer una cosa; dibujar.
Así que compré una libreta moleskine, y empecé a llenarla cada vez que tenía ocasión. Y cuando no, también. Llenándola también de direcciones, dibujos de otra gente que me acompañaba y demás recortes de aquí y de allí.
Dar gracias además a Fran (sir franagan) por sus sabias y perfectas palabras en el prólogo.

De vuelta del curso de Albarracín; la verdad, la mentira y todo lo demás, no se me ocurre mejor manera para ilustrarlo que esa imagen que realicé de mi sombra allá en las calles empedradas.
Todo aquel que me conozca sabrá porqué.


Disfrutamos de unos días en ese pueblo idílico y tranquilo, ya podías sacar fotos al tuntun que todas saldrían bien.
Tuve el taller con el ilustrador Pablo Amargo, autor entre otros de libros como "El mejor amigo del perro", "no todas las vacas son iguales", "los novios" y otros tantos.
Su taller fue especialmente complicado y difícil de realizar, pero muy gratificante por la cantidad de recursos que iban saliendo y la satisfacción de ir aprendiendo mientras buscabas una solución.
Gran cabeza la de este hombre capaz de crear esa imágenes.
Mis trabajos quedaron tal que así:



Se trataba de crear un cupón como el de la serie que ha creado hace poco para la cruz roja, en el cuál, jugando con el lema (es una serie sobre ciegos) se llegue a la imagen ignorando todas las imágenes obvias que nos daría el tema.

Libro LAUS 2008




La semana pasada, entre maletas y papeles recibí al fin el libro de los premios Laus, en el cual me incluyo, ya que quedé entre las seleccionadas con el libro "el miedo de los locos", producto de mi proyecto final de ilustración el año pasado. No me lo creí en su día, pero ahora tengo dos copias para convencerme de que es así.