martes, 29 de abril de 2008

una merienda de locos

(..) Una mesa estaba puesta delante de la casa, bajo un árbol, y la Liebre de Marzo y el Sombrerero tomaban el té. Aunque la mesa era grande, se apretujaban en uno de los extremos.
- ¡no hay sitio!¡no hay sitio! -exclamaron al ver llegar a Alicia.
- ¡hay sitio de sobra!- dijo indignada Alicia, y se sentó en un gran sillón en un extremos de la mesa.