miércoles, 19 de noviembre de 2008

objetos perdidos


Inseparable compañero de viaje,
y aún así, símbolo universal del hogar y la rutina.

Lo noto... cuando está dentro de ese estuche y se mueve conmigo no está cómodo. Lo veo.
No seas impaciente, siempre hay un día que vuelves a casa.

3 comentarios:

Blanca Bk Gimeno dijo...

Oda al cepillo de dientes. No esta nada mal, jajajaja. :)

javier G pacheco dijo...

pues yo ahora me he acostumbrado al electrico, yo siempre diciendo "nada nada yo el cepillo clasico de toda la vida...."

al final he caido

ya te tengo localizada por estos lares bloggeros tambien

bananacampana dijo...

yo siempre los olvido. tengo uno en cada casa a la que suelo viajar durante el año.

a la vez, es extraña la sensación cuando alguien deja un cepillo de dientes en tu casa, anuncia que volverá... y que lo hará frecuentemente.