
(..) el lobo que llevaba dentro enseñaba los dientes, se reía y le mostraba con sangriento sarcasmo cuán ridícula le resultaba toda aquella distinguida farsa a un lobo de la estepa, a un lobo que en us corazón tenía perfecta conciencia de lo que le sentaba bien, que era trotar solitario por las estepas y beber a ratos sangre, y desde ese punto de vista del lobo, toda acción humana tenía que resultar horriblemente cómica y absurda, estúpida y vana.
Fragmento de "El lobo estepario", de Hermann Hesse.
3 comentarios:
Me gusta mucho el lobo... y la sombra que no hace más que bajar :)
Oh! Que guay. Lo leí hace muy poquito muy poquito.
Muy buena la última señorita por cierto.
Estupendisimo libro y estupendisima ilustración. Me gusta mucho, mucho!! :)
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