
Beatriz. 1995.
10 años.
Cuantos días se pasaba sentada en el suelo esperando su turno a la comba garabateando en las balsosas de cemento con un trozo naranja de teja, un pedazo de yeso de una obra, e incluso, los mejores días, un trozo de tiza que se encontrara.
Ha llovido mucho desde entonces.
La tiza se convirtió en pintura, rotrin, lapicero, lapiz optico... y todo a la vez.
4 comentarios:
Así me he visto yo muchas veces, cuando nadie me cogía para jugar al futbol
que bien, que bien, no paras! Como siempre, una alegría volver por aquí y ver esto lleno de cosas nuevas (por cierto, la sombra de tus cortinas se ha quedao conmigo). Me gusta la historia de hoy... me gustaría tener una parecida para mi, pero tendría que inventármela y claro, no es lo mismo...
Ale ale, hasta que vuelva a pasar, y quiero encontrar cosillas nuevas (que por lo visto, va a ser que si)
Je
Yo era el niño raro que se pasaba las horas leyendo y de vez en cuando le daba por dibujar algo...
Mola :)
Me encanta. ¿Cuando publicas algo?
Lo quiero comprar todo!! :)
Publicar un comentario